IMPACTO DE LOS HIDROCARBUROS Y LOS METALES PESADOS PRODUCTO DE LA INDUSTRIA MARÍTIMA-PETROLERA EN EL INTESTINO

 

Por Ing. Raul Goncalves

 

            ¿Qué papel juega el intestino en nuestro organismo? ¿Qué impacto tienen los metales pesados y los hidrocarburos en el ser humano?¿Existirá alguna relación de los Tanqueros con las enfermedades intestinales? ¿Por qué estamos viendo cada vez más personas con problemas intestinales en la Marina Mercante? En mi caso, particularmente, ya tengo experiencias con dos colegas, que en relación directa o indirecta, han sufrido problemas intestinales. Ambos han navegado en Tanqueros.

            Para entender un poco este problema se empezó resaltando la importancia de la micro flora intestinal y su impacto en el ser humano. Después,  se definió el petróleo y se describió algunos de los metales más tóxicos y cómo pueden estar presentes en los hidrocarburos con experiencias en la industria petrolera. Finalmente, se toman en consideración algunas investigaciones sobre el impacto de estos metales pesados y los hidrocarburos, especialmente el benceno, sobre la inflamación del intestino, el cáncer de colon, entre otras enfermedades.

            En primer lugar, según Guarner (2007), “las principales funciones de la micro flora intestinal incluyen (1) actividades metabólicas que se traducen en recuperación de energía y nutrientes, y (2) protección del huésped frente a invasión por microorganismos extraños”. Entonces, se puede decir que la micro flora intestinal está directamente relacionada con nuestro sistema inmunológico y su fortaleza. Por eso, según Guarner (2007), “… se dispone de evidencias que implican a la micro biota intestinal en ciertos procesos patológicos, incluyendo el fallo multi-orgánico, el cáncer de colon y la enfermedad inflamatoria intestinal”.

            En segundo lugar, según Chang (2010), “el petróleo se formó en la corteza terrestre hace millones de años con una mezcla compleja entre alcanos, alquenos, ciclo alcanos y compuestos aromáticos en el transcurso de millones de años mediante la descomposición anaeróbica de la materia animal y vegetal a través de la acción bacteriana”. Estos compuestos son tóxicos. Particularmente, la toxicidad corresponde a un factor relevante en este caso, dado que implica ser venenoso para los seres humanos. Para Monroy (2012), el combustible de gasolina de avión tiene una alta concentración de compuestos tóxicos solubles en agua, mientras que el diesel tiene una toxicidad moderada en referencia a la contaminación de regiones inter-mariales.

            En tercer lugar, para entender mejor este problema, hay que destacar qué son los metales pesados. Estos hacen referencia a un grupo de metales y semimetales que son dañinos para los seres vivos. Para Izquierdo (2010), los organismos necesitan metales en concentraciones adecuadas para desarrollar sus funciones, entre ellos tenemos: el hierro, (Fe), el Zinc (Zn), el cromo (Cr), el cobre (Cu), el cobalto (Co) y el níquel (Ni). Cuando estos elementos son alterados y se encuentran en concentraciones altas, entonces resultan tóxicos para los seres vivos. Por otro lado, según Villanueva y Botello (2010), existen otros metales que no necesitan estar en concentraciones altas para tener consecuencias en los organismos, particularmente son: el plomo (Pb), el cadmio (Cd), el mercurio (Hg) y el arsénico (As).

            Para describir un poco los efectos de esto metales pesados y sus características, se procedió a detallar, fundamentalmente, tres metales a continuación:

– El mercurio, se puede llegar a acumular. Es uno de los más tóxicos. Su eliminación es muy lenta e incluso puede llegar a aumentar dependiendo de la exposición o ingesta de alimentos tanto para los seres humanos como para los seres vivos en general.

– El cadmio, Monroy (citado por El Programa de Ambiente de Naciones Unidas Para el Medio Ambiente, 2011) señala lo siguiente: “la fuente más importante de liberación de cadmio al ambiente es el empleo de combustibles fósiles, como el carbón y el petróleo, aunque también puede ser liberado durante el refinado del zinc, plomo o cobre”.

– El plomo, otro de los elementos altamente tóxicos. Uno de los aspectos que se suelen escuchar en referencia a este metal es en relación al octanaje de la gasolina. Según Chang (2010), la adición de 2 a 4 gr de un compuesto de plomo como el plomo tetraetilo o el plomotetrametilo incrementa el índice de octanaje en 10 o más. Para entender el tema del octanaje basta con especificar que mientras más alto sea este índice, entonces mejor será el desempeño del motor de combustión interna.  Ahora, la pregunta es la siguiente: ¿Realmente se eliminó este elemento de la gasolina para los vehículos en Venezuela? ¿Se sigue usando el plomo en los combustibles de la industria aeronáutica? ¿Transportamos gasolina con plomo en los Tanqueros?

            En cuanto a las investigaciones desarrolladas por distintos autores en esta materia, se tienen los siguientes resultados en cuanto a sus consecuencias:

– Según Bárbara (2017), “durante décadas se arrojaron toneladas de plomo, bario, cadmio, cromo y otras sustancias  tóxicas a los ríos y arroyos del sector petrolero del norte de la Amazonía peruana”. Esto refleja un nivel de contaminación al medio ambiente y a las poblaciones que viven o vivían en la zona. Por tales motivos, cabe destacar que se ven las consecuencias de los metales pesados en los seres vivos. Por eso, para Bárbara (2017): “investigaciones anteriores han demostrado que existen altos niveles de plomo y cadmio en la sangre de las personas que viven cerca del área petrolera —Bloque 8 y Bloque 192, que fue conocido como 1AB durante los años cubiertos por la nueva investigación…”.

– Martinez y otros (2013) detallan lo siguiente: “La exposición al Cd puede producir una variedad de efectos adversos tanto en el humano como en los animales. Una vez absorbido se acumula en el organismo por tiempos largos. Dependiendo de la dosis, fuente y tipo de exposición puede dañar varios órganos como el hígado, riñón, pulmón, hueso, testículos y placenta…”.

– Para Libertad (2017), “los metales pesados como el plomo, el arsénico, el cadmio y el mercurio se han relacionado con las nefropatías” . También hay relaciones de estos metales con las alteraciones vasculares.

– Para González (2005) resalta que “la inflamación de la pared intestinal la pueden originar causas tan diversas como el uso de antibióticos, antiinflamatorios no esteroideos, hormonas, pesticidas, insuficiencia de enzimas, micotoxinas, gluten, caseína, aditivos químicos, colorantes, preservantes, mal absorción de proteínas, etc.”

– Para Gavidia, Pronczuk y Sly (2009) resaltan lo siguiente: “El sistema respiratorio de los niños es un blanco primario para la contaminación del aire, incluyendo el humo de tabaco, combustibles de biomasa y polución de fuentes móviles y fijas”.

– El benceno, uno de los elementos que contienen los hidrocarburos, afecta nuestra salud. Según Arelis (2012), “estudios en humanos han mostrado un efecto inmunológico adverso como consecuencia de la inhalación de benceno por períodos crónicos e intermedios, disminuyendo los niveles de linfocitos en circulación a nivel de 30 ppm, y mostrando la disminución en los niveles de anticuerpos a concentraciones de 3-7 ppm”.

                Existen otros factores que tienen influencia en la salud como por ejemplo: predisposición genética, alimentación, ejercicio, vacunas sin TIMEROSAL, tiempo de navegación en los Tanqueros, entre otros factores. Es importante resaltar que,  según Benarroch (2008), el TIMEROSAL es mercurio orgánico que está presente en vacunas y productos farmacéuticos desde 1930, y algunos autores detallan que es uno de los causantes del AUTISMO.

                Finalmente, el benceno tiene un impacto en el sistema inmunológico, pero ¿puede este asociarse con las enfermedades intestinales? Al parecer, sí, porque en parte el intestino nos da la energía que necesitamos y la fortaleza al sistema inmunológico. También, los metales pesados están muy ligados a la industria petrolera-marítima y, de acuerdo a las investigaciones detalladas anteriormente, generan distintas enfermedades, incluyendo un impacto negativo a la microflora intestinal. Pero, ¿esto puede relacionarse con el nacimiento de niños con problemas en el intestino producto de la exposición de madres y padres en entornos con hidrocarburos y metales pesados, particularmente, en los Tanqueros? Sí, es que la exposición en los Tanqueros por parte de los Marinos Mercantes no es saludable y está teniendo consecuencias graves a la salud.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. IZQUIERDO, Marta. “Eliminación del metales pesados en aguas mediante bioabsorción. Evaluación de materiales y modelación del proceso”. Tesis doctoral. Departamento de Ingeniería Química, Universidad de Valencia, año 2010.
  2. VILLANUEVA, Susana. BOTELLO, Alfonso. “Metales pesados en la zona costera del Golfo de México y Caribe Mexicano: una revisión”. Revista Internacional de Contaminación Ambiental. Vol 8, No. 001, año 1992.
  3. Barbara, F. (2017). “Nuevo Estudio: Operaciones Petroleras Vertieron Toneladas de Metales Pesados a Ríos de la Amazonía Peruana”. [Página Web en línea]. Disponible en: https://es.mongabay.com/2017/08/nuevo-estudio-operaciones-petroleras-vertieron-toneladas-metales-pesados-rios-la-amazonia-peruana/
  4. Garrido, J. y Monroy, J. (2012) . “Contaminación del Agua de Mar por Hidrocarburos y Metales Pesados” [Tésis en línea]. Escuela Naval Almirante Padilla. Consultado el 31 de Julio de 2017 en: https://es.scribd.com/doc/97672304/Contaminacion-por-Hidrocarburos-y-Metales-pesados
  5. Chang, R. (2010). “Química” (10a ed.). México: Mc Graw Hill. p. 1048-1049.
  6. Guarner, F. (2007). “Papel de la flora intestinal en la salud y en la enfermedad”. Nutrición Hospitalaria 2007; 22 (Supl. 2):14-9. Disponible en: http://scielo.isciii.es/pdf/nh/v22s2/fisiologia2.pdf
  7. Martinez, F. y otros (2013). Cadmio: efectos sobre la salud. Respuesta celular y molecular. Vol 21. No 1. Disponible en : http://ppct.caicyt.gov.ar/index.php/ata/article/view/2950
  8. Libertad, N y Otros (2016). “Enfermedad renal crónica en México y su relación con los metales pesados” . Disponible en: http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=457753402014
  9. González, L. (2005). “Manifestaciones gastrointestinales en trastornos del espectro autista”. Colombia Médica [Revista en línea]. Consultado el 31 de Julio de 2019: https://www.redalyc.org/pdf/283/28310009.pdf
  10. Gavidia,T., Pronczuk J. y Sly, P. (2009). Impactos ambientales sobre la salud respiratoria de los niños. Carga global de las enfermedades respiratorias pediátricas ligada al ambiente. Disponible en: https://scielo.conicyt.cl/scielo.php?pid=S0717-73482009000200006&script=sci_arttext&tlng=e
  11. Areli, B. (2012). “Evaluación de la exposición de benceno e hidrocarburos policíclicos aromáticos en población infantil de San Luis Potosí” [Tésis el línea]. Universidad Autoónoma de San Luis Potosí. Consultada el 31 de Julio de 2019 en: http://ninive.uaslp.mx/xmlui/bitstream/handle/i/3621/MCA1TOX01201.pdf?sequence=1&isAllowed=y
  12. Benarroch, L. (2008). “Autismo: una Forma de Envenenamiento Mercurial”. Ponencia presentada en el II Simposio de Autismo y Patologías Afines. Fundación Soy Capaz. Universidad de Panamá, Panamá.

 

 

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